Un, dos, tres, resoplar y contar hasta cien. Cuánto tiempo hace, y no voy a hacer el recuento que ya lo ha hecho y muy bien hecho The Bride, lo único que diré es que hay algo que se me está resistiendo en todo este tiempo, a pesar de mis esfuerzos, (una amiga mía dice que siempre me estoy esforzando).
Pero a lo que iba, que aún no he aprendido a montármelo yo sola. A pesar de haberme puesto de sobrenombre OnlYou a ver si se me pegaba algo, he vuelto a caer en la tentación, mea culpa, (mi psicóloga dice que siempre hablo de la culpa), y volví a pender y a depender, de mis amigos, (un amigo dice que siempre me preocupo demasiado por ellos), de mi familia, (mi padre dice que tengo que matar al padre), y barra o de mi amor, (mi amor dice que soy tan dependiente que me deslizo por la pendiente).
Volví a sacar al sol que más calentaba mis trenzas esperando el rescate y no aprendí del todo eso de convertirlas en lianas para saltar de pantalla, (ahora me digo yo a mí misma que esta es una buena metáfora, a veces lo consigo). Así que a ver si en esta nueva etapa lo logro, aunque sé que será con mucho esfuerzo, porque mi primera reacción ante la adversidad sigue siendo descolgar el teléfono, el mail, el pucherito o la descarga en el de enfrente cuando las cosas no salen como me lo esperaba.
Pues eso, que a dios pongo por testigo que voy a hacérmelo yo misma con mi mecanismo y luego lo compartiré, con todos ustedes...


