(Ramón Masats)
También tenemos, entre muchas otras,la teoría poética del helado del cucurucho, o sea que: no todo en esta vida va a ser chupar la superficie y quedarse solo con ese primer placer, que el barquillo parece que mola menos pero que hay que atreverse a morderlo también, puede que te encuentres con un tesoro de helado aún escondido, aunque sabemos que no mucha gente tiene paciencia para llegar a ese barquillo, incluídas nosotras mismas en un momento dado. En fin, que nos entretenemos y tratamos de explicarnos nuestras vidas con metáforas visuales que ríete tú de las parábolas de Cristo, y así pasamos las horas, concluyendo al fin que si corremos de una vez el sprint final y cruzamos la línea todos ganamos, descubriendo letras de canciones puñales o bendición y riéndonos, que es lo que nos salva, del estado de la nación prozac en la que andamos todos últimamente, después de todo y con treinta y tantos, igual de perdidos a veces que en el patio del colegio...

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