lunes 28 de junio de 2010

Depende de lo que te duela la rodilla



A veces algunas personas que te quieren bien te miran poniendo ojillos de vaca despistada cuando dices: "es que estoy yendo al psicólogo" y puedes ver en su cara la sombra de una duda, pero si estás fenomenal, te dicen, igual te están sacando los cuartos, fíate tú de la Virgen y no corras, ¿por qué no lo dejas ya?. Como bien dice The Bride, todo depende de lo que te duela la rodilla, uno no deja de ir al fisio así un día por la mañana, mire usted, es que para mí que ya no necesito rehabilitación, diga usted lo que diga como profesional, es más, me lo ha dicho alguien que me quiere bien, que de rodillas no sabe nada pero lo que es que dice que la muevo ya perfectamente...

A mí es que el diván me gusta, sobre todo porque no me tumbo en un diván, (y mira que me encantaría, porque si Woody lo hace yo también quiero), sino que me siento frente a frente con mi psicóloga, (desde aquí un saludo a Juana), me gusta porque hace que me recuente y descubra facetas mías a las que antes no había puesto nombre, porque aprender a nombrar las cosas por su nombre quieras que no tranquiliza mucho, aunque no te libre de la angustia, me gusta porque me está enseñando a mirarme en un espejo que estaba empañado por mi propia imagen, o la que proyectaban los demás, o la que creía que era la mía pero resulta que era una sombra, me gusta porque a veces no me gusta ir a revolver entre mis trastos mentales y porque otras veces salgo de allí como si hubiera ganado las Olimpiadas, triunfal, sudorosa, medalla de plata...

Así que salgo del armario psicoanalil desde aquí y os recomiendo a todos y cada uno que hagáis la prueba si sentís que algo huele a podrido en Dinamarca, y si no no pasa nada, tampoco es una receta universal, tranquilos, pero es mi receta y me la quedo, de momento...

2 comentarios:

The bride dijo...

:-) Si Woody lo hace... bienvenido sea. Conozco yo a unos cuantos con la rodilla inútil que no irían ni aunque les pagaran por ello. Claro, así siguen, así están jajaja

sonia dijo...

viva la terapia!
yo llevo 7 años entre una ida y una venida y... ¡encantada de conocerme!