lunes 3 de noviembre de 2008

Saben aquel que diu...


Entre las teorías que me saco de la chistera invisible que vive sobre mi melena de rubia y con las que soy feliz y me acuno antes de quedarme dormida me ha dado por pensar en toda esa gente que cree estar desconectando el cable que nos salvará a todos de la catátrofe mundial con sus mediocres trabajos y sus malos movimientos de ajedrez. Mueven la reina, (pobre doña Sofía, parece que en la translation del griego al español le han pillado denigrando el matrimonio homosexual, mira que hay gente malpensada), y se autodefinen como creadores guionistas brillantes hollywoodienses cuando en realidad no son más que malos humoristas que enlazan tópicos para ponerlos en boca del presentador moderno de turno que se encarga de deformar la realidad para convertirla en chiste: "saben aquel que diu..." Si el pobre Eugenio levantara la cabeza no tendría más remedio que encenderse otro de sus interminables cigarrillos y dar rienda suelta a su sarcasmo parapetado tras sus gafas oscuras y su apatía latente.

Las cosas son en realidad mucho más fáciles pero es difícil descubrirlo fácilmente, la risa, bendita risa que agita estómagos y cambia en nuestro caleidoscopio el color del día no habita en lugares comunes sino en comunes lugares poco visitados, basta cruzarte con alguien lo suficientemente inteligente y humilde, (lo sé, eso es difícil), que te asalte y te sorprenda y te provoque la carcajada gutural, leve o moderada, alegre ma non troppo que haga sentir que merece la pena haber pasado el día. Ya lo hemos dicho en otras ocasiones, que nos gusta reirnos hasta de nuestra propia sombra, descubrir que al destapar la caja de los truenos ya no quedan truenos que valgan para amedrentarnos, truenos de los buenos, venidos de un pasado menos risueño y ya pasado. Qué risas las del humor absurdo, qué risas más buenas las compartidas con los humoristas de tu vida, tus amigos, tus colegas, incluso tu pequeña gran familia, ríanse, ríanse a muerte hasta de la muerte, que así hasta a lo mejor todo es mejor...

1 comentarios:

patas de alambre dijo...

Guapetona, me encanta esto: "descubrir que al destapar la caja de los truenos ya no quedan truenos que valgan para amedrentarnos, truenos de los buenos, venidos de un pasado menos risueño y ya pasado". Besito gordito!