
(Helmut Newton)
Lo malo de desnudarse en público, (y no se preocupen que no me va a dar por lo erótico festivo esta vez), hablo de desnudarse en sentido figurado, es que luego aquí opina todo hijo de vecina. A saber: que esto de ser transparente como una urna electoral tiene su truco, su precio, sus más y sus menos, porque al final todos creen saber todo de ti, o algo parecido, todos piensan que te expresas como un libro abierto, y como dice mi abuela somos cofres cerrados, o sea que de eso nada monada.
Que una puede ser extrovertida, nada controvertida, exhibicionista y funambulista pero que también tiene sus secretos interiores que no se estrenan en este blog.
¿Pues no le preguntaban el otro día a una amiga por cómo superar la ruptura amorosa con el desparpajo que da el saber que mi amiga había contado su caso en meses anteriores, como si ella tuviera la fórmula mágica que darle sin contraindicaciones: tómate esto cada dos días, deshazte de sus recuerdos colgantes, olvídate de los regalos de amor que en un momento dado lo fueron y ahora se clavan como astillas incómodas, etc. etc.?
No, queridos compañeros y sin embargo amigos, las transparencias, que tan de moda están en las revistas de tendencias están muy bien un rato, nos hacen la vida más clara en tiempos confusos pero no son el salvoconducto para no equivocarse a la hora de juzgarnos, o sea que el que una ría no significa que también llueva sobre su pequeño corazoncito a veces, que el que una escale cimas altas no significa que desde allí no le den luego ganas de tirarse, nadie sabrá nunca cuál fue el truco del almendruco que hizo que lográramos que la transparencia nos ayudara a reflejar de la mejor manera posible nuestros miedos más miedosos, seguiremos siendo transparentes, eso no lo duden, aunque a veces desconozcan el lado oscuro de la fuerza que nos tienta, como a todos, nunca se termina de conocer una, y menos terminan de hacerlo los demás.
Y así, sin más cierro mi pequeña reflexión de hoy, no se asusten y no piensen que voy a cubrir mis desnudos naturales de repente, pero a lo mejor me da por velarlos bajo un sugerente manto opaco para darle más emoción al asunto un día de estos...
1 comentarios:
Más razón tienes que un santo!!!!! Que esto, aunque lo parezca, no es el diario secreto en clave pornográfica sentimental de nuestro interior. Si esto les parece desnudarse mucho...no han visto nada de nada! Muaaaaaaaah, la canción...PERFECTA
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