
(Foto: Gin en http://renz-o.blogspot.com/)
1, 3, 5, 22, 48... A partir de ahora voy a dedicarme a decir números mentalmente como mantra particular, que es lo que hacían las actrices del destape cuando tenían que decir textos que luego iban a ser doblados y también lo que hacía yo con mis amigas teenagers cuando teníamos que cruzar la disco para ir al baño y nos sentíamos observadas por los chicos, (sí, qué pasa, íbamos a discos de esas en las que las 21.00 era la hora punta, teníamos 15 años, todas tenemos un pasado, y si no que se lo pregunten a Angelina antes de ser multimadre glamourosa)...
Pues eso, que 3, 9, 42, 7, 10 que yo paso de lo que me estáis contando con esa cara de acelga como si yo fuera la culpable de que no os besen ni borrachos; que paso de la culpa que me estáis echando, si yo no tengo la culpa como cantaba el otro; que 6, 4, 6, 4, 5, 6 que yo con mis numeritos soy más feliz que un regaliz, ó 3, 5 u 8 regalices, y sí, tú habla Cucho, que yo aprovecho que soy rubia para hacer como que te escucho y sin embargo ando pensando en cómo salvar mi propia alma y salvar aquellas almas que me interesen en mi particular S.O.S.:Save Our Souls, sálvese quien pueda.
Os recomiendo contar numeritos cuando aparezcan nubes negras lloviznando sobre la testa de algunas de esas personas que están más cargadas de iones negativos que una tormenta eléctrica, seréis más felices cuánticamente hablando, enumerando, haciendo el numerito interno, os sale a cuenta, seguro... Espero que os guste la canción.
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