
Andaba yo intentando desencriptar mis últimas diarreas neuronales cuando me llegan noticias, periódico de ayer, de algunos que pasaron por mi vida y andan recorriendo otros mundos. Paseaba yo por Casiopea y aquél, leo sorprendida, todavía en Marte, huyendo mientras tanto del Apocalipsis, que se ve que va muy bien. Ahí está, esperando el juicio final o al menos uno Express que le resuelva el papeleo. Y por no dar detalles que eso está muy feo, les resumo la portada del diario. Estrenan una nueva película. Está la ninfómana, sexy killer, hay uno con depresión endémica, y dos que pasaban por allí broca viene, chochito va.
La realidad supera la ficción, no imaginan cuánto. Y es verdad que algunos se han quedado angostados y andan clavados, que no hay forma de arrancarles de la tierra, a
Hay por ahí quien siempre se queda con el papel de puta, que le va como anillo al dedo y quien cambia y se une al de me quedo con tu chica, y otros van y copian a Faulkner que hay que tener los huevos muy gordos. Ya me los imagino a todos con un sombrero horrible que nunca nos gustó a nadie.
Hay también, por lo que se ve, quien se cambia al otro lado de la cama porque, total, lo que hay es que follar y puestos a follar, pues folla uno indiscriminadamente. Y digo yo, que a veces habrá que mirar a ver a quien se folla uno, por un por si acaso, vamos, que nunca se sabe.
Metidos en tal baudevil francés, así andan unos cuantos, y sin estudiarse el guión de la película, se han lanzado a interpretar laberinto de pasiones. A una que va y le excita la broca de otro, el otro que le excita la sexy killer. El papel de Fabio les sienta requetebien, pero les falta un buen guión y algo de glitter.
El más frágil sin su flor de su secreto ha contado y la suma le ha salido: Two Much. Me dirán si no es para volverse paraonoico, esquizoide o ambas cosas.
Oigan, a lo mejor tengo que ir a ver esta peli… En fin, que así las cosas, he pensado que en Casiopea no se está del todo mal, que mis volcanes no son el Etna, mis amantes no se intercambian los papeles, y todos los habitantes son lo que son sin cambiar del lado de la cama, que es muy de agradecer. En Casiopea uno puede viajar de Paris a Tombuctú sin llegar a ninguna parte, y aunque a veces del revés, todavía amanece, que no es poco.
2 comentarios:
La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida...
A ver si es que planté en el exterior un hombre de interior… En cualquier caso, transplantado no mejoró.
ES TAN GRANDE ESTA ENTRADA.............
XXX
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