sábado, 26 de abril de 2008

Comer, beber, amar




Está saliendo el sol y la ciudad se despereza, las sandalias se rebelan en las cajas de zapatos, quedamos en el Rincón y se va uniendo gente, cada uno con sus historias, con retazos de sueños agazapados aún después de la ducha matinal que borra las pesadillas. La ciudad abre sus puertas y sus terrazas, repletas de gente que come y que brinda por la primavera, esa que la sangre altera. Las cervezas entran mejor con las pizzas y las buenas compañías, las de los amigos fieles que brindan por el cambio. Comer, beber, amar, esto último más difícil en un época en la que todo el mundo tiene miedo a perder su armadura, con lo que cuesta blindarse. En breve el verano y los planes inconclusos, los 30 años inesperados y yo con estos pelos, haciendo sin querer el recuento de lo que como, lo que bebo y lo que amo en hojas de cálculo que se me descolocan imperceptiblemente, estamos bien, sobreviviendo al tsunami sentimental agazapadas a un árbol hasta que baje la marea. Después saltaremos para sumergirnos, como siempre, y bucearemos hasta dejar de respirar y emerger con energías nuevas, voy a preparar un banquete para celebrarlo, para impulsar con mis pies la salida a la superficie luminosa y extraña que queda, estais todos invitados, no os olvideis las gafas para ver el fondo del mar antes de emerger, que los peces os están esperando...

4 comentarios:

patas de alambre dijo...

Me parece precioso lo que has escrito. Creo que las dos señoritas que dan forma a este blog deberían plantearse muy seriamente reunir sus textos y darle empaque de libro. Prometo comprarlo. Besitos!

Pedro l. Corpa Hervás dijo...

Yo compro TODOS!!!!
a ver si sale el proyecto de la editorial, y os lo editamos nosotros.
Yo me baño contigo, Ry, siempre q no este mu fria el agua, q las temperaturas q soportas tu...

OnlYou dijo...

Gracias!

Sois los mejores, patas de alambre animate y publicamos lo tuyo también ;-)
Ryland, a ti no te digo nada porque ya estáis en Edita, con Pa comer aparte, una gran revista...

Besos mil

The bride dijo...

Si no nos queda más remedio, habrá que tirarse a la piscina, sí. Comer, beber, comer, beber, y a este paso hasta amar. Muaaah.